VeriFactu y factura electrónica obligatoria en España en 2026
VeriFactu y la factura electrónica obligatoria no son la misma obligación, pero en 2026 convergen en el mismo proceso de facturación de una PYME española. VeriFactu obliga a adaptar el software de facturación y la factura electrónica B2B obliga al intercambio electrónico entre empresas y profesionales. Si lo ordenas ahora, reduces riesgo fiscal, retrabajo y dependencia del último minuto.
Por qué 2026 cambia de verdad la facturación en España
Hasta hace poco muchas empresas trataban la digitalización de la factura como una mejora interna o como un requisito puntual para trabajar con la Administración. En 2026 la conversación ya es otra: el Estado ha ido cerrando el marco para que la emisión, trazabilidad y circulación de las facturas entre empresas deje de depender de PDFs, correos sueltos y programas opacos.
Hay dos normas que una PYME debe distinguir bien:
- VeriFactu, que nace del Real Decreto 1007/2023 y su modificación por el Real Decreto 254/2025, y que afecta al software de facturación.
- La factura electrónica obligatoria entre empresarios y profesionales, desarrollada por el Real Decreto 238/2026, que afecta al intercambio de facturas B2B.
La diferencia importa mucho porque las decisiones técnicas cambian. Una empresa puede pensar que “ya está preparada” porque emite PDFs bonitos y, sin embargo, seguir incumpliendo los requisitos del sistema de facturación o no tener listo el canal para recibir facturas electrónicas estructuradas.
Fuentes oficiales:
- BOE, Real Decreto 1007/2023: https://www.boe.es/boe/dias/2023/12/06/pdfs/BOE-A-2023-24840.pdf
- BOE, Real Decreto 254/2025: https://www.boe.es/eli/es/rd/2025/04/01/254/dof/spa/pdf
- BOE, Real Decreto 238/2026: https://www.boe.es/boe/dias/2026/03/31/pdfs/BOE-A-2026-7295.pdf
Qué es VeriFactu y a quién afecta en 2026
VeriFactu no es una “factura electrónica nueva” en sentido comercial. Es el marco que exige que los sistemas informáticos de facturación cumplan una serie de requisitos de integridad, trazabilidad, conservación y, en determinados casos, remisión de registros a la AEAT.
El Real Decreto 1007/2023 ya estableció la base del sistema y el Real Decreto 254/2025 movió los plazos. A día 17 de abril de 2026, el calendario legal relevante es este:
- 1 de enero de 2026 para contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades.
- 1 de julio de 2026 para el resto de obligados tributarios, salvo exclusiones previstas.
Esto no significa que todas las empresas tengan que enviar todas las facturas en tiempo real en el mismo formato de intercambio B2B. Significa que su programa de facturación debe estar adaptado a las reglas del reglamento: generación de registros, trazabilidad, protección frente a manipulaciones y elementos visibles como el QR y, cuando proceda, la referencia “VERI*FACTU” o “Factura verificable en la sede electrónica de la AEAT”.
Si hoy sigues con un software antiguo, con facturas modificables a mano o con series poco controladas, este es el problema inmediato. Aquí encaja un servicio como nuestra implantación de facturación electrónica y VeriFactu o, si la facturación vive dentro del ERP, una implantación de Odoo para empresas.
Qué es la factura electrónica obligatoria B2B y qué cambia tras el Real Decreto 238/2026
La gran novedad reciente es que el Real Decreto 238/2026, de 25 de marzo, ya desarrolla el sistema de facturación electrónica obligatoria entre empresarios y profesionales. Eso despeja una duda que llevaba años bloqueando decisiones: el sistema ya no es una promesa genérica de la Ley Crea y Crece, sino una arquitectura regulada.
El BOE deja claros varios puntos prácticos:
- el sistema español de factura electrónica combinará plataformas privadas y una solución pública de facturación electrónica
- las empresas obligadas deberán emitir y recibir facturas electrónicas
- si usan plataforma privada y no la solución pública para emitir, deberán remitir copia fiel a la solución pública
- las facturas deberán ajustarse al modelo semántico EN16931
- se admiten sintaxis como CII, UBL, EDIFACT y Facturae
La parte que más confunde a las pymes es el calendario. El real decreto ya ha entrado en vigor, pero su aplicación efectiva queda diferida hasta la entrada en vigor de la orden ministerial de desarrollo de la solución pública. Desde esa futura orden correrán los plazos de exigibilidad:
- 12 meses para empresas y profesionales con volumen de operaciones superior a 8 millones de euros
- 24 meses para el resto
La inferencia razonable a fecha 17 de abril de 2026 es esta: el marco legal ya justifica empezar el proyecto, aunque la fecha exacta de exigibilidad para cada empresa dependa aún de esa orden técnica.
Qué diferencias prácticas hay entre VeriFactu y la factura electrónica obligatoria
La forma más útil de explicarlo a una gerencia es esta:
VeriFactu mira al software que emite la factura
Le preocupa que el sistema de facturación:
- no permita manipular registros sin rastro
- genere información trazable
- cumpla requisitos técnicos de conservación e integridad
- pueda relacionarse con la AEAT según el modelo previsto
La factura electrónica B2B mira al intercambio entre empresas
Le preocupa que:
- la factura se emita y reciba en formato electrónico estructurado
- exista interoperabilidad entre plataformas
- se puedan comunicar estados de factura y pagos según el sistema regulado
- el emisor y el receptor trabajen sobre un canal común o interoperable
En la práctica, una PYME necesita las dos capas. Si solo resuelves VeriFactu, seguirás cojo en la recepción e intercambio B2B. Si solo miras factura electrónica y mantienes un software de facturación desordenado, seguirás teniendo riesgo fiscal y operativo.
¿Necesitas ordenar esto sin rehacer tu sistema dos veces? En IBERSYA implantamos facturación electrónica y VeriFactu y, cuando hace falta, lo conectamos con Odoo ERP para que el proceso completo quede unificado.
Qué debe revisar una PYME española en los próximos 90 días
El mejor enfoque no es técnico por capricho, sino operativo. La empresa debe revisar el flujo entero de factura, desde que se genera hasta que se cobra, se rectifica o se conserva.
1. Confirmar el alcance real de la obligación
No todas las empresas están en el mismo punto temporal ni con el mismo riesgo. Lo primero es saber:
- si ya te aplica VeriFactu por tu tipo de obligado y fecha
- qué programa emite hoy las facturas
- si facturas desde ERP, software vertical, TPV o varias herramientas distintas
- si emites facturas rectificativas con regularidad
2. Validar el software actual
Pregunta a tu proveedor, pero no te quedes en el “sí, tranquilos”. Pide confirmación concreta sobre:
- adaptación a VeriFactu
- gestión de QR y trazabilidad
- tratamiento de rectificativas
- exportación y conservación
- plan para factura electrónica B2B y formatos estructurados
Si el proveedor no te da una hoja de ruta clara, ese es ya un riesgo de proyecto.
3. Revisar series, rectificativas y circuitos de aprobación
Muchas pymes fallan aquí antes incluso de entrar en el detalle técnico:
- series duplicadas
- abonos sin trazabilidad clara
- facturas manuales fuera del sistema
- aprobaciones por correo sin registro suficiente
Si trabajas con Odoo, te interesa también revisar nuestra guía sobre devoluciones y abonos en Odoo, porque las rectificativas y su impacto fiscal suelen ser uno de los puntos más delicados cuando se cruza ERP con cumplimiento.
4. Decidir la arquitectura B2B
La empresa debe tener claro si trabajará con:
- plataforma privada
- solución pública
- modelo híbrido
No es una decisión puramente tecnológica. Afecta a integración con clientes, proveedores, aprobación interna y visibilidad del estado de las facturas.
5. Preparar a administración, dirección y proveedor IT
Este no es un cambio “solo de contabilidad”. Afecta a:
- administración y facturación
- dirección financiera
- operaciones
- proveedor del ERP o del software de facturación
- soporte IT
Sin ese alineamiento, el cambio llega tarde y mal.
Errores frecuentes al preparar VeriFactu y factura electrónica
Confundir VeriFactu con la factura electrónica obligatoria. Es el error más repetido y genera decisiones incompletas.
Esperar a la última orden para empezar. Cuando llegue el detalle final, muchas empresas se encontrarán con el proveedor saturado y sin margen de pruebas.
Pensar que el PDF equivale a factura electrónica obligatoria. Un PDF puede ser válido comercialmente en ciertos contextos, pero no resuelve por sí solo la obligación B2B estructurada del nuevo sistema.
No revisar las facturas rectificativas. Abonos, devoluciones y correcciones suelen ser el punto donde más rápido aparecen errores fiscales y de trazabilidad.
Mantener varios programas facturando sin gobierno común. Si distintas áreas emiten facturas por canales distintos, el riesgo de incumplimiento y descuadre se multiplica.
Preguntas frecuentes sobre VeriFactu y factura electrónica en 2026
¿VeriFactu y la factura electrónica obligatoria son lo mismo?
No. VeriFactu regula cómo debe funcionar el software de facturación y, en su caso, el envío de registros a la AEAT. La factura electrónica obligatoria B2B regula el intercambio de facturas electrónicas entre empresas y profesionales dentro del sistema español de factura electrónica.
¿Qué fechas debe vigilar una PYME en España a 17 de abril de 2026?
A 17 de abril de 2026, VeriFactu ya tiene calendario legal cerrado: 1 de enero de 2026 para contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y 1 de julio de 2026 para el resto de obligados, salvo excluidos. La factura electrónica B2B ya está desarrollada por el Real Decreto 238/2026, pero sus efectos prácticos dependen de la futura orden ministerial de la solución pública; desde esa orden correrán 12 meses para empresas de más de 8 millones y 24 meses para el resto.
¿Puede una empresa esperar a la orden técnica final para empezar?
No es lo más prudente. Aunque haya detalles técnicos pendientes, ya se conocen la arquitectura, el sentido del cambio y la mayoría de obligaciones operativas. Esperar al final suele encarecer la adaptación, tensionar al proveedor y multiplicar errores de implantación.
¿Qué debería tener resuelto una PYME en los próximos 90 días?
Debería confirmar si su software actual cumple VeriFactu, revisar series y facturas rectificativas, definir cómo emitirá y recibirá factura electrónica B2B, validar su certificado y su flujo de aprobación, y decidir si seguirá con plataforma privada, solución pública o una combinación de ambas.
Si quieres llegar a esta transición con el proceso ordenado, sin improvisar y sin duplicar trabajo, en IBERSYA te ayudamos a aterrizar VeriFactu y facturación electrónica para empresas sobre tu operativa real.